DIABETES en Uruguay


En Uruguay, 280 mil personas padecen de diabetes, 8.2% de la población. La cifra es mayor ya que muchos desconocen que son diabéticos.

La diabetes provoca que los niveles de glucosa (Azúcar) de la sangre estén muy altos. Y esa glucosa proviene de los alimentos consumidos.
Los principales síntomas de la diabetes son la orina abundante, pérdida de peso, la fatiga y la sed excesiva. Pero se sabe que la enfermedad puede ser asintomática. Lo importante es controlar la glicemia, al menos una vez por año.
En el año 2007, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dictaminó a la diabetes como la primera pandemia mundial no trasmisible. Se mueren muchas más personas por diabetes en el mundo que por cáncer o sida.

Es una enfermedad mortal cuando el paciente no tiene los cuidados que necesita para poder convivir con la diabetes. "Una enfermedad renal, problemas cardiovasculares, una ceguera o una amputación pueden ser las consecuencias". Por esta razón, es que si la persona está cuidada, no se habla de una enfermedad sino de una condición. “Si una persona se cuida, tiene una condición. Si una persona no se cuida, tiene una enfermedad, quizás una de las peores enfermedades”.
El mundo se está experimentando un aumento en el índice de personas con diabetes y eso se debe a los malos hábitos, principalmente alimenticios y de sedentarismo, pero también influyen el historial familiar y el sobrepeso.

La diabetes se divide en tres tipos: la tipo uno, la tipo dos y la gestacional. La diabetes de tipo uno es la que requiere insulina porque no se puede hacer nada por no tenerla y abarca el 10% de la población diabética. La diabetes de tipo 2 es la que se puede tratar y ocupa el 90% de los diabéticos. Y por último está la diabetes gestacional que es la que surge durante el embarazo y puede que se mantenga después del parto o no.

Pilares del cuidado de los diabéticos. "Lo primero es educarse en diabetes". Lo otro importante es la cultura en el cuidado de la salud: “tenemos la costumbre de enfermarnos y entregarnos al sistema de salud para que nos curen”, pero esto debe ser responsabilidad de cada uno.
Quizás la peor etapa de la enfermedad es cuando se conoce el diagnóstico. En ese momento, y debido a la mala información, el paciente cree que su vida va a cambiar mucho, pero, luego, conocerá que podrá desarrollar una vida normal siempre y cuando tenga los cuidados necesarios.

En alimentos, tratamientos y tecnología tenemos lo mejor que hay en el mundo, en Uruguay y la accesibilidad a estos se ha mejorado mucho si bien aún falta. Hay que tener cuidado con los alimentos porque no todos los que dicen estar libres de azúcar son aptos para diabéticos.